3: Elementos de la historia (Ficción Barata 2014)

Esta es una de las entradas más largas que escribo, pero bueno, disfrutadla.

La estructura típica de una historia suele ser presentación, nudo y desenlace. De hecho, casi el 100% de las historias contienen estos tres elementos, pero la manera de presentarlos y de llevarlos a cabo suele variar dependiendo del público, el estilo o lo que se quiera contar.

En historias como Memento la historia se va contando desde el final, pero se presentan los personajes según son necesarios para mantener el suspense. El nudo se presenta al principio, y aunque parece que sabemos cuál es el desenlace, realmente el desenlace se produce cuando conocemos todos los factores de la historia al final de la película, que en Memento sería al principio de una historia contada por fragmentos.

En Pulp Fiction hay una serie de historias diferentes que se entrelazan gracias a los personajes que participan en ellas. Vincent Vega se presenta al principio de la película como compañero de Jules, pero más adelante le vemos como drogadicto y acompañante de Mia Wallace. Vamos conociendo diferentes aspectos del personaje gracias al cambio de secuencia. En el caso de Pulp Fiction, al ser una serie de historias entrelazadas, hay varios nudos vinculados a cada personaje, y así mismo, hay varios desenlaces. Para Vincent Vega es la muerte a manos de Butch, pero aparece en la última secuencia de la película en la cafetería.

En documentales es también común utilizar la estructura típica de presentación, nudo y desenlace. En “Free to Play”, por ejemplo, se nos presenta a tres jugadores de Dota 2 a través de sus historias personales y cómo su familia ve su pasión por el videojuego. El nudo lo compone la competición en la que se enfrentan por un premio de un millón de dólares, que para unos supondrá recuperar el respeto de su familia, y para otros tener algún ingreso de algo que no suele pasar de ser un hobby. El desenlace se da al conocer el ganador de la competición y los perdedores. Vemos cómo uno de los equipos gana y ve cumplidos sus sueños mientras que los otros dos protagonistas de la historia han de replantearse el futuro para seguir persiguiendo su sueño. A pesar de ser un documental, sigue contando una historia y con ayuda del montaje logra generar cierto suspense.

Cuando le contamos a alguien una historia solemos empezar con un “había una vez” o introduciendo los personajes con un “¿Te acuerdas de Marcos?…”. Estamos presentando al personaje o la situación de la historia. Vale que a veces cuando contamos lo que le ha pasado a alguien o lo que nos han contado, es posible que no haya un final o un nudo evidente, pero suelen estar los tres. “Me he encontrado con Pedro, me ha dicho que va a tener un hijo” Aquí tenemos la presentación de Pedro, el nudo es que su novia/mujer está embarazada y el desenlace es que va a tener un hijo. El nudo está implícito en el desenlace, y se puede discutir si existe, ya que no siempre tiene que haber un conflicto en la historia. En las historias reales a veces no hay un desenlace hasta tiempo después, pero bueno, creo que queda clara la idea, ¿no?
Una vez conocemos los elementos que pueden componer una historia básica, y aunque hemos visto algunos ejemplos de estructuras, podemos profundizar en éste concepto. La estructura es el esqueleto de la historia. Es lo que utilizamos para construirla, y sin una buena estructura se cae todo. Como ya hemos visto en anteriores entregas, la estructura básica comienza con la presentación de los personajes y el universo de la historia, sigue con el nudo de la misma y finaliza con el desenlace de la misma.

Elementos de la estructura (según “El Guión” de McKee):

McKee describe los siguientes elementos como componentes de una historia. Los acontecimientos, escenas, secuencias y actos. Estos elementos, del primero al último, se usan en el guión de cine, teatro o televisión principalmente, pero nos podemos hacer una idea para otro tipo de medios. Los acontecimientos son el elemento más pequeño de la historia, son las piezas más simples, alguien habla con alguien, un personaje hace algo que provoca una reacción sencilla, pero que supone un pequeño cambio en la historia.

Una escena consiste en una serie de acontecimientos que, unidos, dan lugar a un cambio mayor en la historia. Un cambio más importante. Mientras que un acontecimiento puede ser una charla entre dos personajes, una escena culmina con la decisión tras la charla, por ejemplo. Si una escena no provoca cambios en la historia, es decir, si es una simple explicación, nos podemos deshacer de ella y meter esa información en otras escenas.

Las secuencias son grupos de escenas, que combinadas, dan lugar a un cambio moderadamente importante. Suelen ser escenas ligadas entre si por el tema o la situación.
Por encima de las secuencias están los actos. Son los cambios realmente importantes de la historia. El formato clásico de estructura tiene tres actos: presentación, nudo y desenlace. El nombre es autoexplicativo, cada acto da lugar a un cambio. La presentación suele terminar con un conflicto tras presentar a los personajes. El acto del nudo suele desarrollar el conflicto, explicando los motivos (o no) que llevaron a ese conflicto. El desenlace incluye (evidentemente) la resolución del conflicto (ya sea este real o metafórico).

Y el elemento final es la historia, compuesta de los actos, y cuyo desenlace supone el mayor cambio de todos.

Temporalidad, personajes y finales:

Teniendo en cuenta la temporalidad, una historia puede seguir una linea temporal recta, en la que todo lo que vamos conociendo de la historia tiene lugar en un tiempo posterior a lo que ya sabemos. Pero no todas las historias pueden contarse de esta forma. Muchas veces hacen falta “flashbacks” para llegar a las partes interesantes, o podemos avanzar algo que va a pasar más adelante al principio de la historia para generar tensión. Las lineas temporales se pueden alterar como queramos para mejorar la historia, pero hay que tener en cuenta el resultado que queremos obtener y que quizá una linea recta es más sencilla y útil para nuestra historia.

Con respecto a los personajes, la estructura clásica dice que el protagonista sea bueno buenísimo y que haya un antagonista malo malísimo y claramente antagonista. Pero quizá nuestro protagonista no es un héroe, sino un antihéroe (un personaje menos atractivo que un héroe típico en una primera impresión, pero más interesante en otros aspectos).Y quizá el antagonista no es malo malísimo, o no es una persona, sino un concepto. Podemos tener un grupo de protagonistas, o varios antagonistas y que no esté claro cual es el enemigo principal.

Y finalmente, el final puede ser cerrado, como en la estructura clásica, donde todo termina y el dragón muere, los extraterrestres se van y el héroe se casa con la princesa, etcétera etcétera. Pero también podemos tener un final abierto, puede que la historia termine cuando el héroe rescata la princesa, o que el dragón huya jurando venganza, o que una de las naves de los extraterrestres se oculte tras la última batalla preparando una emboscada. Puede que queramos tener una historia episódica y finalicemos cada capítulo con un “cliffhanger”, un momento diseñado específicamente para enganchar al público en el siguiente capítulo, el nombre en inglés viene de estar colgando de un precipicio, una situación muy típica para un final abierto. Sabemos que va a pasar algo más, pero no sabemos qué.

Como ya dije, no pretendo hacer una biblia de narración de historias, hago esto porque me parece interesante y para intentar aportar algo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s