Future of storytelling inspiration week!

He hecho este vídeo como parte del curso de contar historias. Está en inglés, lo hice lo mejor que pude a las 11 o así de la noche leyendo de la pantalla que se refleja en mis gafas. Para mi es un gran paso ponerme delante de la cámara y mas aun en inglés. Si eso dadle a los anuncios del vídeo a ver si cae algo.

Nuevo mini-proyecto Frasin A. Mederit

He empezado un nuevo proyecto, impulsado por el MOOC que estoy haciendo sobre contar historias en Iversity. En la tarea final de la semana pasada nos pedían crear un personaje, pero no simplemente hacer un perfil en una página de texto y subirlo al curso. Lo que pedía la tarea era que creáramos un personaje en internet, en la red social o página que quisiéramos (Google+, Facebook, Twitter, Linkedin, etc) y poner el enlace a la tarea del curso.

Mi personaje lo he creado en Google+, se llama Frasin A. Mederit y también tiene un blog del mismo nombre. Probablemente algunos ya conozcáis a este personaje, pues he ido escribiendo sobre ella en este blog desde que empezó. He decidido retomarlo en mis ratos libres, ir contando la historia usando el blog y la página de Google+ y ver qué tal va la cosa. Os animo a seguir la historia que, aunque sea poco y en inglés, de vez en cuando iré publicando cosas en el blog. Intentaré hacerlo más o menos lineal, sin saltos temporales o al menos Frasin no los tendrá (el estilo será en primera persona y todo lo contará ella como si fuera un diario público).

Ficcileaks + Frasin Atomsk Mederit

Hola, nadie lo ha pedido, ni es un asunto de seguridad internacional, pero he decidido publicarlo: El principio de la historia de Frasin. Creo que voy a ir publicándola aquí poco a poco y así me fuerzo algo a escribir más a menudo. Espero que el principio sea de vuestro agrado.

FRASIN ATOMSK MEDERIT

Isaac Rupérez Cano

UNO

La luna flotaba en el cielo nocturno similar a un globo blanco gigante. Se escuchaban algunos grillos y el fluir de un riachuelo cercano, a los pies. El generador del hangar emitía un zumbido leve, pero lo suficiente para saber que estaba allí. El dorso de la mano izquierda acariciaba el césped artificial con un cigarrillo apagado entre los dedos. Frasin no notaba nada, la mano derecha tonteaba con el cuello de una botella de bourbon, su abuelo bebía vodka, de la madre patria, a ella le venía dando igual. A través de la cúpula artificial la luna parecía mucho más grande que en el espacio. Agarró el cuello de la botella y la arrastró hasta los labios, la elevó y el bourbon brotó, derramándose parte fuera de la boca. Tosió, casi se ahogó con ese último trago. Dejó la botella y metió la mano en el bolsillo del pantalón para sacar el mechero y encender el cigarrillo. Intentó incorporarse pero no pudo, y se lo encendió de lado. Sigue leyendo

Murgon

Viernes. Me despertao pronto, hoy vienen unos tipos de la tierra pa un encargo del ejercito. Ehta semana no tenía que hacer na, solo dormir. Me levantao del colchón y me preparao un vaso de agua con esporas. No es questé bueno, pero te pega un subidón que pa las mañanas viene mu pero que mu bien. Sentao en la mesa del salón estuve pensando en las putas balas quinventé. Maldita la madre que me parió, en qué momento se m’ocurriría inventar las putas balas esas. Yo que sé, los murgon somos gente pequeñica, no podemos defendernos de gente fuerte como los myreanos, pero quien iba a pensar que los cabrones esos iban a conseguir una maquinica desas. Pff, qué más da, lo hecho, hecho está. Por supuesto, se podrían imbecilizar o inutilizar o como se diga eso. Durante un tiempo estuve diseñando un cacharro pa convertir las balas especiales en balas normales, pero no llegué a montarlo nunca. ¿Quién iba a querer inutilizar las balas esas si eran tan buenas pa los humanos? Los myreanos no las tenian quaber conseguío nunca y yasta. Vaya diica me esperaba, me puse a buscar los papeles con los diseños del cacharro imbecilizador de balas. En el tercer cajón del escritorio los encontré. Las balas se hacían metiendole radiación de plasma a las balas normales, con unas esporas de nuestra nave nodriza, la que se estrelló contra Plutón. Pues resulta que las esporas esas no sirven pa na si se les da un toque lo suficientemente fuerte de electromagnetismo. Con una descarga electromagnética bien gorda te podías cargar las balas en un plis plas. Pero claro, no podía ser una descarga normal, había que meterle un toque de otras esporas que estabilizaban la nave. Si salía pronto podía llegar a la nave, coger las esporas y volver a tiempo para cuando llegaran los tipos de la tierra. Cogí un frasco pa guardar las esporas y la pala pa cogerlas y me puse el abrigo antes de salir de la cueva en la que vivo. Por cierto, me llamo Tag’rli.

La iguana (historia alternativa)

Las cuentas de plástico de la persiana tintinearon al contacto de las manos de Juan, que apartó las tiras para entrar en el bar. Llevaba una sudadera con capucha, unos pantalones de pitillo y unas converse negras. Caminó hasta la barra esquivando unas cuantas mesas y se sentó en uno de los taburetes. La gente de las mesas miraba los deportes y charlaba. Pidió un bourbon a Eva, lo bueno del sitio es que las copas estaban baratas y la compañía no estaba nada mal. Eva, la camarera, era rubia, alta, con un cuerpazo de infarto (a más de uno se lo había llevado la ambulancia de “La Iguana”).

-¿Qué te cuentas, Juanito?-

-Pff, jodiíllo, he visto que habéis quitado la máquina, ¿Que ha pasado?-

-El Alberto, que se partió la muñeca y la policía se la llevó, decían que no era segura, a saber…-

– Es que también Alberto tiene unos huevos… todo el día dándole a la máquina sin dejar a los demás.- dijo Juan.

-¿Y tu qué, por qué andas jodiíllo?-

-Uno, que ya no es lo que era…- dijo Juan mientras miraba hacia el fondo del bar. En la tele, la estrella deportiva de turno le acababa de meter un bombazo en medio de la base al aspirante, 500 puntos de una tacada. Había un grupo de cuatro en una mesa, seguramente hablando de batallitas sobre los buenos videojuegos. Criajos alemanes que te destrozaban por la espalda antes siquiera de poder girarte, plagas de zerglings a los dos minutos de empezar la batalla… Los juegos de antes eran diferentes, ahora ya ni siquiera había que usar las manos, todo se hace a través de ondas cerebrales. Juan recordó su primera rotura de falange en el modo realismo de Left 4 Dead, con ese ratón que saltaba a cada mota de polvo, los críos de ahora y sus dolores de cabeza, mariconadas. – ¿Te acuerdas de la rotación del feral? Eso si era un modo dificil de cojones.-

-Yo tengo aun mi copia del wow, guardada en un cajón de la cómoda con su caja original. Cómo cambiaron las cosas…-

Juan se acabó el bourbon de un trago y miró las vitrinas llenas de videojuegos con nostalgia, ya no quedaban televisiones que funcionaran con las buenas consolas, las que tenían mandos. Ahora el drama de llegar a los 65 era que te fallara el pulso y no poder jugar más al half-life. Todo lo demás eran pamplinas.

-Bueno maja, nos vemos luego- dijo Juan, mientras se bajaba del taburete y se ajustaba los pantalones. Con pasos cortos llegó hasta la puerta, se apoyó en el marco y echó otro vistazo al lugar antes de salir a la calle. En la pared había una foto suya con la medalla olímpica, qué tiempos aquellos. Las tiras de la cortina tintinearon de nuevo. La placa de la fachada decía:

La Iguana

Hogar del jubilado

2050

(Al señor Vigalondo por semejante idea)

Lugares de la historia de Frasin: El hangar de Frasin

Frasin vive en un hangar donde aterriza la Ann. El hangar está fabricado con hormigón de medio metro de grosor en las paredes exteriores y una gran puerta que separa la zona de aterrizaje de la parte donde vive la chica. Se abre por el techo, deslizando una de las placas metálicas de la zona de aterrizaje sobre la placa de la vivienda. La chapa es gruesa, de color casi negro, que recoge a la vez la energía solar gracias a células fotoeléctricas. Cuando el hangar se abre hace mucho ruido por los motores que mueven las pesadas placas. A la derecha de la puerta de entrada, que también es de chapa, hay un garaje en el que está aparcado el Land-rover Santana del abuelo de Frasin. En la casa hay una sala grande con un sofá frente a un televisor, una larga mesa de trabajo llena de trastos, un par de ordenadores, una cama en el centro de la habitación y un armario con algo de ropa. Hay una cocina aparte de esa sala y trastos por todos los lugares y rincones de la casa. En el frigorífico hay poca comida y mucha bebida, cervezas, vodka, whisky, etcétera.
Alrededor del hangar hay árboles y arbustos que el abuelo de Frasin plantó hace tiempo y a unos veinte metros de la pared sur de la casa pasa un río gracias al que viven las plantas.
El hangar está a unos 200 metros del borde de la cúpula de la ciudad por petición del abuelo de Frasin, que también ayudó a construir las naves de evacuación. El sofá de la casa es de color verde claro, para dos personas y la televisión es de unas 25″. Dentro de la nave hay comida congelada que es lo que suele comer Frasin más a menudo, ya que no pasa mucho tiempo por casa.
La Ann, que describiremos otro día, es de color gris oscuro, casi negro.

Cambios

A los que hayan ido leyendo la historia desde el principio les habrá resultado chocante lo ocurrido en el cuaderno de bitácora de Eun Ha. Me explicaré. En un principio la historia de Frasin se empezó a escribir sola, fui construyendo el mundo junto con la trama, los personajes, etc., realmente se iba fraguando sola sobre la marcha. Hace un mes o dos dejé de escribir cosas nuevas y compré un libro. El libro en cuestión es “Anatomía del guión, el arte de narrar en 22 pasos”. Leyendo este libro, que tiene bastante razón en lo que cuenta, o al menos a mi me resulta bastante lógico, me di cuenta de que a la historia de Frasin le faltaba algo, algo que le diera chispa, un plus que la hiciera pasar de una historia decente a una gran historia.

Por supuesto no tengo intención (al menos de momento) de hacer un guión con la historia, ya que sería matarla antes de hacerla pública; un guión tiene que rodarse para funcionar, un libro solo hay que escribirlo, no hacen falta efectos especiales, actores, ni nada de lo necesario para hacer una película, además es mucho más barato. Las técnicas que propone el libro son aplicables a todo tipo de historias escritas.

Una de esas técnicas consiste en crear una debilidad en el personaje, que al comienzo de la historia esté a punto de destruir al personaje, o le complique la vida de alguna manera drástica. Es por esta razón por la que he incluido ese “breve” de Eun Ha con Frasin sentada en un parking borracha después de una pelea. La debilidad de Frasin es la bebida, tras la guerra, ha perdido gran parte de sus esperanzas y cuando no trabaja, bebe, está hundida en una botella.

Aunque, aunque, no os lleveis las manos a la cabeza todavía, porque uno de los objetivos o características del argumento es que el personaje protagonista supere esa debilidad en algun momento de la historia, algo que aun no he decidido.

A ver si saco más tiempo y voy escribiendo cosas nuevas para la historia o para el blog, que últimamente lo tengo bastante abandonado. Un saludo cordial desde aqui, y a ver si me leeis más, que echo de menos las visitas.